Continuación de la tercera parte

El mito cristiano que utiliza García Márquez en Cien años de soledad no está limitado a los relatos de la Biblia: los dogmas cristianos también funcionan dentro la historia e impactan los caracteres. La purificación ritual tiene mucho significado en la fe católica por el sacramento de la confesión. Es necesario que se purifique para estar digno de entrar el paraíso. En Cien años, la entrada de los gringos separa la gente de Macondo de ese estado limpio. Por la presencia de la cultura capitalista, la gente es contaminada. El escritor Carlos Fuentes describe el efecto así: “… there stands a novelistic sign that indelibly identifies us, like those Ash Wednesday crosses that are never to be erased from the foreheads of the seventeen natural sons of Aureliano Buendía: the cross of a scorched earth, the black sign of baptism and also the target of death for the guns of dictatorships and oligarchies…” (García Márquez: On Second Reading 30-31). El estado resultante requiere que el coronel Aureliano Buendía intenta de purificar el país de la política conservadora con la guerra. No obstante, las guerras sólo resueltan en más opresión para la gente hasta purificación que llega de los cielos en la forma de un diluvio que dura más que cuatro años. La lluvia destruye lo que los gringos y el capitalismo han creado. Desafortunadamente, a este punto, el cancer ya ha comido demasiado del pueblo y su caída continua. Sin embargo, la idea de la purificación continua hasta el nacimiento del último Buendía. El bebe está concebido en una manera distinta de los demás y está descrito por su padre como alguien que va a recrear la estirpe de los Buendías. El renacimiento de la estirpe va a eliminar los pecados recurrentes que han pasado de los padres a los hijos. El fin trágico de la novela nos dice que el salvadorito no puede alcanzar estas metas: fallece antes de aún puede caminar. Los intentos de los Buendías de purificarse fallecen porque, como los judíos de la Biblia, la gente no están cambiadas verdaderamente: sólo quiere la apariencia de conversión mientras continua hacer lo que la ha condenado.

     La purificación implica que hay una mancha, un pecado, que hay que limpiar. En el caso de Macondo, la primera mancha en la existencia del pueblo es la llegada de los gringos. Cuando Don Apolinar Moscote, un de los primeros gringos que llega a Macondo, se enfrenta al patriarca del pueblo, José Arcadio Buendía, sobre su falta de leyes, el hombre de Macondo describe el pueblo así: “<<Somos tan pacíficos que ni siquiera nos hemos muerte de muerte natural>>, dijo. << Ya ve que todavía no tenemos cementerio>>” (García Márquez 75). El estado ideal en que ha existido Macondo está violado cuando se permite que los gringos traigan su cultura al pueblo.     Por ejemplo, cuando la gente vota en una elección para la primera vez, pierden las posesiones que tienen la potencial de ser armas: “seis soldados armados con fusiles… fueron de casa en casa decomisando armas de cacería, machetes y hasta cuchillos de cocina… (García Márquez 121). Después del voto, se aprende que “…los soldados se habían llevado las armas decomisadas como prueba de que los liberales se estaban preparando para la guerra” (García Márquez 123).

     Las acciones del gobierno exigen que el pueblo se purifique de los gringos para que pueda regresar al estado antiguo. La admisión de los Buendías que permitir la llegada de los gringos fue un error, y las acciones que hacen para expulsarlos, es muy similar a la idea católica de la confesión. Para confesarse, se admite sus pecados al cura y hace penitencia para absolverse y asegurar que se vaya al cielo si se moriría. En su articulo “How to Make a Good Confession,” Monsignor Charles M. Mangan la describe así: “…the penitent honestly names the sins of which he is guilty.. The confessor gives some valuable counsel to the penitent… [and] also assigns a penance which is to help repair the injustice which the penitent has caused by his sins.” En el caso de los Buendías, después de admitir su pecado, la penitencia es la pérdida de un hijo. Después de ver los abusos del gobierno, Aureliano Buendía se va a distinguir su vida por la guerra.

2 comments ↓

#1 Dra. Lewis on 11.12.09 at 10:09 am

Interesante. Decir que el pecado fue la llegada de los gringos, pero ¿fue algo con lo que cooperaron los residentes de Macongo, o más una invasión que no querían. Tal vez el pecado es haber permitido que los gringos entraran.

#2 Anna on 11.17.09 at 12:31 pm

Sam – Me gusta su blog nueva. Pero hay algunas cosas de organizacion que debes cambiar. Posible puedes cambiar el titulo “Virtual Homepage” a algun cosa de su subjeto. Los lectores no van a leer este blog si el titulo no coge su attencion. Tambien posible puede cambiar el orden de sus paginas, o pon las paginas a la derecha en vez de “latest blog entries.” Tambien, el nombre “uncategorized” probablamente no va a capturar el interes del lector. Estos son algunas cosas simples que pueden cambiar de la organizacion de su blog.